Cuatro derivados de audio, publicados una sola vez, para que un benchmark de modelos de audio
sobre el Hub corra siempre sobre los mismos bytes.
Lo que se consume son estos bytes con su sha, no la receta. Reproducir la receta y obtener
otros bytes es un fallo, no una variante aceptable: por eso cada fila lleva su sha256.
Los identificadores son audio1 y audio2 y no dicen nada de lo que se oye. Es deliberado:
los modelos que se miden reciben la URL pública del artefacto, y un nombre descriptivo les
contaría parte del contenido antes de que empiecen a transcribir.
Los cuatro
Dos audios × dos tasas de muestreo — las que declaran los repos de los modelos que se miden.
Tres operaciones sobre las muestras y no hay una cuarta, cada derivado desde el original y
nunca desde otro derivado:
Downmix a mono, escrito literal.
Remuestreo con soxr a precisión 28.
FLAC 16-bit.
Enteros: no se trocean. Trocear mata los IDs de hablante entre chunks, y elegir dónde
cortar obliga a mirar el contenido.
Los archivos no llevan metadatos: se les saca la etiqueta del contenedor de origen y la del
propio codificador, así que lo que se publica son las muestras y nada más.
Los originales no se publican. Su prueba de integridad —el sha256 de cada uno— vive
versionada junto al código que produjo estos cuatro archivos, que es también donde se anota el
sha de este repo en el Hub.